r1 – El Peluquero Empresario por Gonzalo Fuster-Fabra

adcts – Cuál es tu visión del nivel del Peluquero como empresario?
GF – Una peluquería es un negocio, pero no siempre el Peluquero es un empresario al uso.

Estamos hablando de un oficio en el cual entre las disciplinas que se enseñan en las academias de formación son básicamente las habilidades de la profesión, pero en casi ninguna de ellas se trabajan las capacitaciones de Gestión de Empresa, así como otras que a buen seguro serían útiles como las técnicas de venta.

Es por ello que considero que existe una carencia en esta área que mejoraría el rendimiento de sus negocios de conocer los parámetros claves por los cuales tomar decisiones estratégicas sobre sus salones y los resultados.

No es menos cierto que hasta hace pocos años, no se requerían para poder optimizar los salones, ya que la mayoría de ellos generaban lo suficiente para atender las necesidades de la empresa y las personales.

 

adcts – ¿Crees que las necesidades de gestión han cambiado respecto al año 2.000?
GF – Absolutamente; y curiosamente es desde entonces que las empresas fabricantes que habían realizado un importante esfuerzo para mejorar su capacitación en esta área es cuando han dejado de ofrecer programas de formación para mejorar sus habilidades en la gestión.

Como he anticipado, la peluquería hasta el año 2007 fue un negocio fácil de gestionar, pues la demanda por parte de la consumidora y las frecuencias de visita por parte de ésta, hacían relativamente sencillo poder obtener unos buenos réditos de explotación.

Es desde la crisis del 2007 y sobre todo desde el aumento de IVA que los salones tienen problemas de resultados y más que de estos de tesorería; se les exige un mayor control a nivel empresarial y formal y en paralelo ha decrecido la demanda del servicio versus un aumento de competencia en el sector.

 

adcts – ¿Qué crees que necesitamos tener, aprender, preguntar contratar para gestionar nuestros salones con la mínima solvencia?

GF – Hemos de diferenciar en la gestión empresarial entre cuatro áreas.

  • La Contabilidad y el área laboral (delegada a las gestorías)
  • La gestión propiamente dicha, es decir conocer los biorritmos del negocio, interpretar sus resultados y tomar decisiones
  • La gestión de tesorería
  • Trabajar con presupuestos

Las gestorías realizan con puntualidad y precisión su área delegada; pero no son especialistas en cada uno de los sectores para los que trabajan.

El resto de las áreas comentadas o las ejercita el empresario de peluquería o acaba trabajando a ciegas.

Somos muy pocos en España que conocemos los biorritmos de los salones y podemos acompañar al empresario peluquero en este camino.

En general los fabricantes lo suelen ver desde el punto de vista de una empresa suministradora.

El producto es sólo un problema que afecta al 10-12% de la facturación del salón.

El seguimiento claro y la toma de decisiones se debe realizar sobre el salón en su conjunto y en general, a pesar de la larga trayectoria de las empresas en el mercado denoto que suelen tener un profundo desconocimiento sobre la realidad de los salones que a su vez son clientes.

Un modelo que a mi me ha dado buenos resultados es el de compartir con el profesional mensualmente la información sobre su salón, hacerle un seguimiento de su evolución y darle consignas mensuales sobre los diferentes puntos a corregir y acciones a emprender.

Asimismo, se le crea un presupuesto anual, desglosado por meses y por tickets diarios para cobertura de objetivos y cobertura de gastos que deben seguir para poder obtener los resultados pactados y negociados con él.

 

adcts – ¿Cómo crees debemos cambiar nuestra gestión respecto a la que realizábamos en la pre-pandemia?

GF – Seguramente estaremos de acuerdo que la pandemia no sólo nos está afectando a nivel salud y económico, sino que está estableciendo una serie de modificaciones en el comportamiento del consumidor que vienen para quedarse.

A título de ejemplo, muchos hombres en el confinamiento probaron a comprarse una máquina de corte y hoy han dejado de ir a los salones y barbería.

La mujer con las nuevas corrientes de una hipotética sostenibilidad, son muchas que han dejado su pelo cano.

Han decidido eliminar de sus rutinas de belleza el paso por la peluquería con la frecuencia anterior.

En paralelo hemos de generar nuevos servicios para esos clientes que han decidido vivir sin la peluquería en su agenda, servicios para cabellos blancos, experiencias de belleza para los hombres que trabajen rituales de afeitado, perfilados de ceja, pulidos de uñas, masajes craneoencefálicos que realmente conviertan sus visitas a los salones en experiencias placenteras por las que estén dispuestos a pagar.

El sector se debe reinventar igual que lo estamos haciendo cada uno de nosotros a título personal.

Debe incrementar sus precios mejorando su rentabilidad por ticket y la intensidad de servicios por visita, para que podamos seguir viviendo de nuestra profesión y crear una corriente positiva para generar nuevos profesionales que den continuidad a un sector agotado, mal pagado y poco rentable; para ello mi sugerencia es que el sector colegiadamente debe dejar de mirarse a sí mismo para conectar con el consumidor, revalorizando su profesión y potenciándolo como creador de belleza y no sólo como peluquero.

 

adcts – ¿Crees que existen formaciones o profesionales que puedan ayudarnos a mejorar en este punto? ¿Son suficientes?

GF – Sí, pero somos pocos los especialistas en esta materia en España.

Nuestros servicios a corto plazo se ven como una nueva carga a los costes que tiene el salón y muchos de ellos suelen venir con un lastre económico que no es fácil de enderezar.

Como es bien sabido en la ciencia empresarial, “los momentos buenos hay que prepararlos en los momentos malos y los momentos malos en los momentos buenos”.

Esta filosofía del creador del Corte Inglés es también aplicable a nuestro sector y la consultoría que podemos generar debe valorarse como una inversión y no como un gasto.

 

adcts – ¿Cómo lo haces tu y qué camino seguiste para gestionar tu proyecto de forma eficiente?

GF – Desde un punto de vista de consultoría, trabajo sobre previsiones y resultados del salón que traduzco en tickets, en servicios y en clientes.

Un salón de peluquería no es una entidad financiera que vende dinero.

El dinero en nuestro caso es fruto de haber generado una buena plataforma de clientes que vienen al salón con una cierta asiduidad y que en cada una de sus visitas se realizan servicios, cada cual con su precio, compran producto a pesar del emergente mercado on line y como consecuencia de ello pagan un ticket.

La suma de esos tickets genera uno ingresos para el salón.

En paralelo hay que saber dimensionar los gastos en base a nuestra realidad de salón y su control, como se ha demostrado en estos tiempos de pandemia.

Hoy tengo salones que habiendo estado cerrados un 13,% de su tiempo en 2020, sus resultados económicos han sido mejores que los que fueron en 2019.

 

adcts – ¿Piensas adoptar nuevas medidas de gestión en la post-pandemia?

GF – El momento no es después de la pandemia, las decisiones sí no las hemos tomado, vamos tarde.

A buen seguro deberemos seguir adaptándonos a un mercado que no será el mismo cuando todo esto termine; pero no podemos esperar a que las cosas sucedan para tomar decisiones.

La obligación de todo empresario de peluquería, además de ser líder en su salón frente a los clientes y el equipo, es proyectar su negocio más haya del día en el que está viviendo.

Debe anticiparse a que las cosas sucedan y más que nunca debe tener un salón bien dimensionado y realizar acciones para captar a los clientes “huérfanos” que van quedándose sin sus salones de referencia porque muchos ya han cerrado.

 

adcts – ¿Qué necesita el sector para profesionalizarse en estos menesteres?

GF – Capacitarse con un buen asesor que le haga una labor de “mentoring” para saber dónde está su empresa, sí está bien dimensionada, sus puntos fuertes y débiles y a ayudarle a leer los datos que muchos ya tienen de forma informática para poder tomar las decisiones oportunas.

“Mentorizar” es acompañar durante un tiempo al profesional para que adquiera la habilidad de interpretar la información que ya poseen, pero que no saben leer porque nunca nadie les ha enseñado en esa habilidad.

 

adcts – ¿Crees que veremos esta profesionalización, que el sector se está moviendo hacia ahí?

GF – Veo al profesional un poco desesperado y con una cierta sensación de orfandad respecto a esta disciplina sobre la que pende la supervivencia de su negocio.

Me gustaría pensar que el sector va a ser capaz de organizarse en estos menesteres y para capacitar a los peluqueros empresarios y convertirlos en empresarios peluqueros.

 

 

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